Cáncer de Hígado

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¿Qué es el cáncer de hígado?

El cáncer de hígado es un cáncer que comienza en las células hepáticas o puede ser el lugar donde asientan células tumorales con origen en otro órgano, siendo el colon y recto los más frecuentes. El hígado es un órgano que se encuentra en la parte superior derecha del abdomen, debajo del diafragma y por encima del estómago.

Se pueden formar varios tipos de cáncer en el hígado. El tipo más común de cáncer que nace en el propio bhígado es el carcinoma hepatocelular, que comienza en el tipo principal de célula hepática (hepatocito). Otros tipos de cáncer de hígado, como el colangiocarcinoma intrahepático y el hepatoblastoma, son mucho menos comunes.

El cáncer que se disemina al hígado es más común que el cáncer que comienza en las células hepáticas. El cáncer que comienza en otra área del cuerpo, como el colon, el pulmón o las mamas, y luego se disemina al hígado, se denomina cáncer metastásico en lugar de cáncer de hígado. Este tipo de cáncer lleva el nombre del órgano en el que comenzó, como el cáncer de colon metastásico, para describir el cáncer que comienza en el colon y se disemina al hígado.

¿Qué síntomas provoca?

La mayoría de las personas no tienen signos ni síntomas en las primeras etapas del cáncer primario de hígado. Cuando existen síntomas, pueden incluir los siguientes:

  • Pérdida de peso no intencional.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor en la parte alta del abdomen.
  • Náuseas y vómitos.
  • Debilidad y fatiga general.
  • Hinchazón abdominal.
  • Decoloración amarillenta de la piel y la parte blanca de los ojos.
  • Heces blancas o blanquecinas.

Factores de riesgo

Algunos de los factores que aumentan el riesgo de padecer cáncer primario de hígado son los siguientes:

  • Infección crónica por el virus de la hepatitis B o el virus de la hepatitis C. La infección crónica por el virus de la hepatitis B o el virus de la hepatitis C aumenta el riesgo de padecer cáncer de hígado.
  • Cirrosis. Esta afección progresiva e irreversible hace que se forme tejido cicatricial en el hígado y aumenta las probabilidades de desarrollar cáncer de hígado.
  • Ciertas enfermedades hepáticas hereditarias. Algunas de las enfermedades hepáticas que pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de hígado son la hemocromatosis y la enfermedad de Wilson.
  • Diabetes. Las personas con este trastorno del azúcar en sangre tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de hígado que las que no tienen diabetes.
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico. Una acumulación de grasa en el hígado aumenta el riesgo de padecer cáncer de hígado.
  • Exposición a aflatoxinas. Las aflatoxinas son venenos producidos por mohos que crecen en cultivos mal almacenados. Los cultivos, como los granos y las nueces, pueden contaminarse con aflatoxinas, que pueden terminar en los alimentos elaborados con estos productos.
  • Consumo excesivo de alcohol. Consumir diariamente y durante muchos años una cantidad de alcohol que es superior a la moderada puede llevar a un daño hepático irreversible y aumentar el riesgo de padecer cáncer de hígado.

¿Cómo se diagnostica?

Los exámenes y procedimientos utilizados para diagnosticar el cáncer de hígado incluyen los siguientes:

  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden revelar alteraciones en la función hepática.
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. El médico puede recomendar pruebas de diagnóstico por imágenes, como una ecografía, una tomografía computarizada y una resonancia magnética.
  • Extracción de una muestra de tejido hepático para análisis. Algunas veces es necesario extirpar una muestra de tejido hepático para realizar pruebas de laboratorio con el fin de hacer un diagnóstico definitivo de cáncer de hígado.

¿Qué opciones de tratamiento existen?

Los tratamientos para el cáncer de hígado primario dependen de la fase de la enfermedad, y también de tu edad, tu salud general y tus preferencias personales.

Cirugía

Las operaciones que se utilizan para tratar el cáncer de hígado incluyen las siguientes:

  • Cirugía para extraer el tumor. En determinadas situaciones, el médico puede recomendar una operación para extirpar el cáncer de hígado. El hecho de que esta sea una opción en tu caso también depende de la ubicación del cáncer dentro del hígado, del funcionamiento del hígado y de tu estado de salud general.
  • Cirugía de trasplante de hígado.  La cirugía de trasplante de hígado es una opción solo para un pequeño porcentaje de personas con cáncer de hígado en estadio temprano y que cumplen unos criterios muy estrictos.

Tratamientos localizados

Los tratamientos localizados para el cáncer de hígado son aquellos que se administran directamente a las células cancerosas o al área que las rodea. Las opciones de tratamiento localizadas para el cáncer de hígado incluyen lo siguiente:

  • Ablación por Radiofrecuencia.  Utiliza corriente eléctrica para calentar y destruir las células cancerosas. El médico inserta una o más agujas delgadas que llegan al tumor mediante pequeñas incisiones en el abdomen, se calientan con una corriente eléctrica y destruyen las células cancerosas. Otros procedimientos para calentar las células cancerosas podrían usar microondas o láser.
  • Quimioembolización. Es un tipo de tratamiento de quimioterapia que suministra medicamentos anticancerosos fuertes directamente al hígado a través de una incisión en un vaso sanguíneo.
  • Radioembolización. Las esferas diminutas que contienen radiación se pueden colocar directamente en el hígado, donde pueden administrar radiación directamente al tumor.
  • Crioablación. Utiliza el frío extremo para destruir las células cancerosas. Durante el procedimiento, el médico coloca un instrumento (criosonda) que contiene nitrógeno líquido directamente sobre los tumores hepáticos.
  • Alcoholización. Se inyecta alcohol puro directamente en los tumores a través de la piel. El alcohol hace que las células del tumor mueran.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir células de rápido crecimiento, entre ellas las células cancerosas. Se puede administrar a través de una vena del brazo, en forma de pastilla o ambas. A veces, la quimioterapia se utiliza para tratar el cáncer de hígado avanzado.

Inmunoterapia

La inmunoterapia utiliza tu sistema inmunitario para combatir el cáncer. El sistema inmunitario del cuerpo que combate la enfermedad podría no atacar el cáncer porque las células cancerosas producen proteínas que impiden que las células del sistema inmunitario las reconozcan. La inmunoterapia funciona interfiriendo en ese proceso. Los tratamientos de inmunoterapia generalmente se reservan para personas con cáncer de hígado avanzado.

Cuidados de apoyo (paliativos)

Los cuidados paliativos consisten en atención médica especializada que se centra en proporcionar alivio del dolor y otros síntomas de una enfermedad grave. Los especialistas en cuidados paliativos trabajan junto a ti, tu familia y el resto de tus médicos a fin de proporcionar un nivel de apoyo adicional que complemente la atención continua que recibes. Los cuidados paliativos pueden utilizarse mientras recibes otros tratamientos agresivos, tales como cirugía, quimioterapia o radioterapia. Los equipos de cuidados paliativos buscan mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer y la de sus familias. Esta forma de atención se ofrece junto con los tratamientos curativos o de otro tipo que puedas estar recibiendo.

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