Diverticulitis – Diverticulosis Colónica

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¿Qué es la diverticulosis – diverticulitis?

Los divertículos son bolsas de pequeño tamaño que se pueden formar en las paredes del sistema digestivo. Por lo general, se encuentran en la parte inferior del intestino grueso (colon). Los divertículos son frecuentes después de los 40 años, y en ocasiones causan problemas.

La presencia de divertículos se conoce como diverticulosis. Cuando algún divertículo se inflama, y en algunos casos se infecta, se conoce como diverticulitis. La diverticulitis puede causar dolor abdominal, fiebre, náuseas y un cambio marcado en tus hábitos intestinales.

La diverticulitis leve se puede tratar con reposo, cambios en la alimentación, aintiinflamatorios con o sin antibióticos. La diverticulitis grave o recurrente puede requerir cirugía.

¿Qué síntomas provoca?

Entre los signos y síntomas de la diverticulitis se incluyen los siguientes:

  • Dolor, que puede ser constante y persistente durante varios días. El dolor se suele sentir normalmente en la parte inferior izquierda del abdomen.
  • Náuseas y vómitos.
  • Estreñimiento o, con menos frecuencia, diarrea.

Complicaciones

Alrededor del 25 % de las personas con diverticulitis aguda desarrollan complicaciones, que pueden incluir:

  • Un absceso, que se produce cuando se acumula pus alrededor de los divertículos.
  • Una obstrucción en el intestino causada por tejido cicatricial después de un proceso inflamatorio de los divertículos.
  • Un conducto anómalo (fístula) entre la zona del intestino donde están los divertículos y otra parte de intestino u órganos.
  • Peritonitis, que puede producirse si un divertículo infectado o inflamado se rompe y derrama contenidos intestinales dentro del abdomen. La peritonitis es una emergencia médica que requiere atención inmediata.

¿Cómo se diagnostica?

La diverticulitis suele diagnosticarse durante un ataque agudo. El médico realizará una exploración física y solicitará una serie de pruebas complementarias entre las que se encuentran:

  • Análisis de sangre y de orina para identificar signos de una infección.
  • Una prueba de embarazo para mujeres en edad fértil, para descartar el embarazo como causa del dolor abdominal.
  • Una tomografía computarizada, que puede identificar bolsas inflamadas o infectadas y confirmar el diagnóstico de diverticulitis. La tomografía computarizada también puede indicar la gravedad de la diverticulitis (complicada o no complicada) y orientar el tratamiento.

¿Qué opciones de tratamiento existen?

Diverticulitis no complicada

Si tus síntomas son leves, es posible que te trates en casa. Es probable que el médico recomiende lo siguiente:

  • Antiinflamatorios para tratar la inflamación.
  • Antibióticos para tratar la infección. En las nuevas pautas establecen que en casos muy leves pueden no ser necesarios.
  • Una dieta líquida por unos días mientras tus intestinos se recuperan. Una vez que los síntomas mejoren, puedes agregar alimentos sólidos a tu dieta de manera gradual.

Este tratamiento tiene éxito en la mayoría de las personas con diverticulitis sin complicaciones.

Diverticulitis complicada

En la mayoría de los casos deberás quedar hospitalizado para un tratamiento intravenoso y vigilancia estrecha de tu evolución clínica. Habitualmente el tratamiento consiste en:

  • Antiinflamatorios y antibióticos por vía intravenosa.
  • Si se ha formado un absceso abdominal, la colocación de un tubo a través de la piel para drenarlo.

Cirugía

Es probable que necesites cirugía para tratar la diverticulitis en los siguientes casos:

  • Si tienes una complicación, como una peritonitis, absceso que no puede ser drenado con un tubo, fístula u obstrucción.
  • Si has tenido varios episodios de diverticulitis sin complicaciones pero que condicionan tu calidad de vida.
  • Si tienes un sistema inmunitario debilitado.

Existen dos tipos principales de cirugía:

  • Resección intestinal y anastomosis.El cirujano extirpa los segmentos enfermos de tu intestino y luego vuelve a conectar los segmentos saludables (anastomosis). Esto te permite defecar de manera normal. Según el tipo de complicación puedes tener una cirugía abierta o un procedimiento mínimamente invasivo (laparoscopía).
  • Resección intestinal con colostomía.Si tu inflamación es tal que resulta imposible volver a conectar tu colon con tu recto, el cirujano realizará una colostomía. Una abertura (estoma) en tu pared abdominal se conecta con la parte saludable de tu colon. Los excrementos pasan por la abertura hasta una bolsa. Una vez que la inflamación desaparece, la colostomía se puede revertir y el intestino se vuelve a conectar.

 

Atención de seguimiento

Es posible que tu médico te recomiende una colonoscopia seis semanas después de tu recuperación de la diverticulitis, en especial si no te has hecho ese estudio el año previo. No parece haber un vínculo directo entre la enfermedad diverticular y el cáncer de colon o el cáncer del recto. Pero la colonoscopia, que es arriesgada durante un ataque de diverticulitis, puede excluir el cáncer de colon como causa de tus síntomas.

Después de un tratamiento exitoso, el médico puede recomendar una cirugía para prevenir futuros episodios de diverticulitis. La decisión de someterse a cirugía es personal y, en general, se basa en la frecuencia de ataques y en si han surgido complicaciones.

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