Cirugía de recto

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CIRUGIA DEL RECTO

¿Qué es la cirugía del recto?

La cirugía del recto es un procedimiento quirúrgico en el que se extirpa todo el recto o parte de él. El recto es un órgano largo con forma tubular en el extremo final del tubo digestivo y se encuentra unido al ano.

La cirugía de recto suele requerir otros procedimientos para volver a conectar las partes restantes del aparato digestivo y permitir la expulsión de los desechos del cuerpo.

La cirugía de recto se usa para tratar y prevenir las enfermedades y los trastornos que afectan el recto, como los siguientes:

  • Cáncer de recto. El cáncer de recto en estadio temprano puede requerir la extirpación de solo una parte del recto. El cáncer más avanzado puede requerir la extirpación de todo el recto y órganos vecinos como la vejiga de la orina, próstata y útero.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (Enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa). Si los medicamentos no te ayudan, la extirpación de la parte afectada del recto puede ofrecerte una solución de los signos y síntomas.
  • Sangrado incontrolable.El sangrado abundante en el recto puede requerir cirugía para extirpar la parte afectada del recto aunque habitualmente se puede controla mediante una colonoscopia o con ayuda de radiología vascular.
  • Obstrucción intestinal.Un recto obstruido es una emergencia que puede requerir una resección de recto, dependiendo de la situación. Habitualmente se realiza una abertura del colon previo a la obstrucción a la pared abdominal.

Consideraciones previas.

Antes de cualquier cirugía debe llevarse a cabo una valoración por parte del anestesista donde le aconsejarán que medicación debe dejar de tomar y cuál debe seguir tomando. En ocasiones debe ser valorado por otro especialista si tiene enfermedades de base.

En el caso de tratamiento anticoagulante o que faciliten el sangrado, el anestesista, hematólogo, cardiólogo o médico de cabecera informarán de la actitud a seguir.

Normalmente debes ser evaluado por Hematología antes de la intervención ya que deben extraerte sangre para estudiar tu grupo sanguíneo y hacer una reserva de bolsas de sangre para el día de la intervención. En esta cirugía el sangrado es una complicación importante por lo que debemos ofertarte la máxima seguridad. Para tu tranquilidad, la mayoría de nuestros pacientes no necesitan transfusión de sangre. 

En el caso de fumar, debe cesar el hábito porque facilita el manejo anestésico, los pacientes fumadores tienen más complicaciones respecto a los fumadores en los procedimientos anestésicos.

Es recomendable la realización de ejercicio de intensidad moderada antes de cualquier intervención, salvo contraindicación específica, como puede ser caminar al menos 60 minutos al día.

¿Cómo es la preparación previa a la intervención?

Alimentos y medicamentos

En la preparación para una colecistectomía, el cirujano puede pedirte que hagas lo siguiente:

  • No comas nada antes de la cirugía. Puedes beber un sorbo de agua con tus medicamentos, pero evita comer y beber al menos seis horas antes de la cirugía.
  • Suspende ciertos medicamentos y suplementos.Habla con el médico sobre todos los medicamentos y suplementos que tomes. Continúa tomando la mayoría de los medicamentos según la indicación médica. Tu médico puede pedirte que suspendas ciertos medicamentos y suplementos porque pueden aumentar el riesgo de sangrado.
  • Beber una solución para limpiar el intestino. Es posible que el médico te recete una solución laxante para que mezcles con agua en casa. Bebe la solución durante un período de varias horas, de acuerdo con las indicaciones. La solución provoca diarrea para ayudarte a vaciar el colon. El médico también puede recomendar que te realices enemas.

No siempre es posible prepararse para una resección de recto. Por ejemplo, si necesitas una cirugía de recto de urgencia por una obstrucción o perforación en el intestino, tal vez no tengas tiempo para prepararte.

Ropa y elementos personales

Lleva tus elementos personales, como el cepillo de dientes, ropa cómoda y libros o revistas para pasar el tiempo mientras permanezca ingresado.

Otras precauciones

Antes de ingresar al hospital, habla con un familiar o con un amigo sobre la hospitalización y sobre la ayuda que podrías necesitar al volver a casa. Necesitará la ayuda de alguien durante las dos primeras semanas después del alta del hospital. El médico y el equipo de tratamiento podrían darte instrucciones que deberás seguir durante la recuperación, al volver a casa.

La mañana de la cirugía, te presentarás en la recepción del hospital y te registrarás siendo trasladado a tu habitación. El personal de enfermería y los miembros del hospital confirmarán tu nombre, tu fecha de nacimiento, el procedimiento y el cirujano. Luego tendrás que ponerte una bata quirúrgica para prepararte para la cirugía.

¿Cómo es la cirugía que se realiza? (tipo de incisión, resección, tipo de drenaje, anestesia)

Antes de la intervención

Una resección de recto se realiza con anestesia general, por lo que no estarás consciente durante el procedimiento. Los medicamentos anestésicos se administran por vía intravenosa en el brazo. Una vez que los medicamentos surtan efecto, el equipo de atención médica insertará un tubo por la garganta para ayudarte a respirar, colocarán una sonda para controlar tu orina, un tubo en tu estómago a través de la nariz y pondrán vías en tu cuello y muñeca para administrar fármacos y conocer tu función cardíaca.

Durante el procedimiento

Dependiendo de tu situación, el cirujano te recomendará uno de dos enfoques quirúrgicos:

  • Resección de recto abierta.En la cirugía abierta se hace una incisión más larga en el abdomen para acceder al recto. El cirujano usa las herramientas quirúrgicas para liberar el recto del tejido que lo rodea y corta una parte del recto o todo el recto.
  • Reseccción de recto laparoscópica.En la resección laparoscópica, también llamada «cirugía mínimamente invasiva», se hacen varias incisiones pequeñas en el abdomen. El cirujano introduce una cámara de video diminuta a través de una incisión y determinadas herramientas quirúrgicas especiales a través de las demás incisiones.

El cirujano observa una pantalla de video en el quirófano mientras se utilizan las herramientas para liberar al colon del tejido que lo rodea. A continuación, se extrae el recto a través de una pequeña incisión en el abdomen.

La cirugía laparoscópica alivia el dolor y reduce el tiempo de recuperación después de la cirugía. Pero no todas las personas son candidatas para este procedimiento. Además, en algunas situaciones, es posible que la operación comience como una resección de recto laparoscópica, pero las circunstancias pueden exigir que el equipo quirúrgico la transforme en una cirugía abierta.

Las operaciones utilizadas para tratar el cáncer del recto incluyen las siguientes:

  • Extirpar cánceres muy pequeños del interior del recto.Los cánceres del recto muy pequeños pueden extraerse utilizando un colonoscopio u otro tipo de endoscopio especializado que se inserta a través del ano (escisión local transanal). Se pueden pasar herramientas quirúrgicas para eliminar el cáncer y parte del tejido sano a su alrededor.

Este procedimiento puede ser una opción si tu cáncer es pequeño y es poco probable que se extienda a los ganglios linfáticos cercanos. Si mediante un análisis de laboratorio se determina que las células cancerosas son agresivas o que tienen más probabilidades de diseminarse a los ganglios linfáticos, tu cirujano puede recomendar una cirugía adicional.

  • Extirpar todo o parte del recto.Los cánceres del recto más grandes que están lo suficientemente lejos del canal anal pueden ser extirpados en un procedimiento (resección anterior baja) que elimina todo o parte del recto. También se extirpan el tejido y los ganglios linfáticos cercanos. Este procedimiento preserva el ano para que los desechos puedan salir del cuerpo normalmente.

La forma en que se realiza el procedimiento depende de la ubicación del cáncer. Si el cáncer afecta la parte superior del recto, esa parte del recto se extirpa y luego el colon se conecta con el resto del recto (anastomosis colorrectal). Se puede extirpar todo el recto si el cáncer está localizado en la parte inferior. El colon, con forma de bolsa, se une al ano (anastomosis coloanal).

  • Extirpar el recto y el ano.En el caso de los cánceres del recto que se localizan cerca del ano, puede que no sea posible extirpar completamente el cáncer sin dañar los músculos que controlan las deposiciones. En estas situaciones, los cirujanos pueden recomendar una operación llamada resección abdominoperineal para extirpar el recto, el ano y parte del colon, así como los tejidos y los ganglios linfáticos cercanos.

El cirujano crea una abertura en el abdomen y une el colon restante (colostomía). Los desechos salen de tu cuerpo por la abertura y se acumulan en una bolsa que se adhiere a tu abdomen.

En ocasiones es necesario colocar un tubo o drenaje en el interior del abdomen con salida a través de la piel para permitir el vertido de líquido proveniente de la zona donde estaba el ganglio. Este tubo se retirará antes del alta a domicilio.

¿Qué pasa después de la cirugía?

Tras la cirugía el paciente va despertando lentamente de los efectos de los fármacos anestésicos por lo que puede tener sensación de no recordar el proceso. Se encontrará durante un periodo corto de tiempo en un área llamada recuperación postanestésica o Unidad de Cuidados Intensivos para una mayor vigilancia si tu situación lo requiere. Posteriormente serás trasladado a tu habitación. 

¿Cómo es la recuperación en el hospital?

Es posible la sensación de náuseas o dolor abdominal tras la intervención pero serán controlados con la medicación pautada. Pasadas unas 24 horas comenzará con la ingesta de líquidos y a continuación alimentos sólidos en los siguientes días. Recomendamos sentarse y comenzar a caminar pasadas unas 24 horas de la intervención.  La sonda que está introducida en tu vejiga será retirada en 1 o 2 días. En todo momento estarás supervisado y ayudado por personal de enfermería.

Si finalmente el cirujano ha realizado un estoma, recibirás tú y tu acompañante la información y adiestramiento necesario para su manejo.

Si tu cirugía evoluciona en planta sin ninguna incidencia permanecerás ingresado alrededor de 7 días.

¿Cómo es la recuperación en casa?

Nuestra premisa es ser activo en la recuperación. Por ello animamos al paciente a la deambulación diaria, recomendamos caminar al menos 60 minutos cada día tanto en el interior como el exterior de casa. Siempre se deben evitar los esfuerzos físicos de importancia que puedan condicionar la cicatrización de las heridas.

Al alta a domicilio se te prescribirá medicación para que te encuentres lo más confortable. Reanudarás tu medicación previa siguiendo las recomendaciones del cirujano, ya que algún fármaco puede no recomendarse en los primeros días tras la cirugía. Normalmente se indica la toma de calmantes para el control del dolor y la inyección de heparina para evitar la aparición de trombos en tus piernas.

En relación con la alimentación, recomendamos la primera semana dieta blanda y evitar comidas copiosas. Posteriormente se reintroducirá de forma progresiva todo tipo de alimento, siendo fundamental los ricos en fibra como las verduras y fruta. Debes estar bien hidratado por lo que te recomendamos que ingieras al menos 1,5 litros de líquidos sin gas.  Ocasionalmente puede aparecer diarrea que suele durar unos días o alguna semana en relación con la nueva situación del aparato digestivo.

Podrá mojar sus heridas cuando se asee y a continuación secar suavemente con aplicación de cualquier antiséptico (clorhexidina, povidona yodada, cristalmina…). Dichas heridas deberán ser evaluadas por enfermería en torno a los 7 y 10 días tras la cirugía.

Si se te ha realizado una abertura del intestino a tu pared abdominal te facilitaremos el contacto con una enfermera especializada (estomaterapeuta) en el manejo del estoma que te ayudará y resolverá todo tipo de dudas.

La recuperación prácticamente total puede llevar aproximadamente entre tres y cuatro semanas en la colectomía laparoscópica. Sin embargo, en la colectomía abierta, una vez en el hogar, la recuperación total puede llevar de cuatro a seis semanas. Dependerá de tu estado físico antes de la cirugía y de la complejidad de la operación.

¿Cuáles son los riesgos de la resección de recto?

Lo normal es que tu intervención curse sin incidencias pero debes conocer las potenciales complicaciones.

Riesgos poco graves y frecuentes: Infección o sangrado de la herida, retención aguda de orina, flebitis, aumento del número de deposiciones. Dolor prolongado en la zona de la operación. Por la cirugía laparoscópica puede aparecer extensión del gas al tejido subcutáneo u otras zonas y dolores referidos, habitualmente al hombro.

Riesgos poco frecuentes y graves: Fístula de la anastomosis por alteración en la cicatrización que en la mayoría de los casos se resuelve con tratamiento médico (medicamentos, sueros, etc.), pero que a veces precisa intervención con la realización de un ano artificial. Sangrado o infección intraabdominal. Obstrucción intestinal. Disfunciones sexuales que pueden suponer impotencia. Alteración de la continencia a gases e incluso a heces. Reproducción de la enfermedad. Por la cirugía laparoscópica puede haber lesiones vasculares, lesiones de órganos vecinos, embolia gaseosa y neumotórax.

Estas complicaciones habitualmente se resuelven con tratamiento médico (medicamentos, sueros, etc.), pero pueden llegar a requerir una reintervención, generalmente de urgencia, y excepcionalmente puede producirse la muerte.

El riesgo de sufrir complicaciones depende de tu estado general de salud y del motivo por el cual te sometes a una resección de recto.

CIRUGIA DEL RECTO

¿Qué es la cirugía del recto?

La cirugía del recto es un procedimiento quirúrgico en el que se extirpa todo el recto o parte de él. El recto es un órgano largo con forma tubular en el extremo final del tubo digestivo y se encuentra unido al ano.

La cirugía de recto suele requerir otros procedimientos para volver a conectar las partes restantes del aparato digestivo y permitir la expulsión de los desechos del cuerpo.

La cirugía de recto se usa para tratar y prevenir las enfermedades y los trastornos que afectan el recto, como los siguientes:

  • Cáncer de recto. El cáncer de recto en estadio temprano puede requerir la extirpación de solo una parte del recto. El cáncer más avanzado puede requerir la extirpación de todo el recto y órganos vecinos como la vejiga de la orina, próstata y útero.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (Enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa). Si los medicamentos no te ayudan, la extirpación de la parte afectada del recto puede ofrecerte una solución de los signos y síntomas.
  • Sangrado incontrolable.El sangrado abundante en el recto puede requerir cirugía para extirpar la parte afectada del recto aunque habitualmente se puede controla mediante una colonoscopia o con ayuda de radiología vascular.
  • Obstrucción intestinal.Un recto obstruido es una emergencia que puede requerir una resección de recto, dependiendo de la situación. Habitualmente se realiza una abertura del colon previo a la obstrucción a la pared abdominal.

Consideraciones previas.

Antes de cualquier cirugía debe llevarse a cabo una valoración por parte del anestesista donde le aconsejarán que medicación debe dejar de tomar y cuál debe seguir tomando. En ocasiones debe ser valorado por otro especialista si tiene enfermedades de base.

En el caso de tratamiento anticoagulante o que faciliten el sangrado, el anestesista, hematólogo, cardiólogo o médico de cabecera informarán de la actitud a seguir.

Normalmente debes ser evaluado por Hematología antes de la intervención ya que deben extraerte sangre para estudiar tu grupo sanguíneo y hacer una reserva de bolsas de sangre para el día de la intervención. En esta cirugía el sangrado es una complicación importante por lo que debemos ofertarte la máxima seguridad. Para tu tranquilidad, la mayoría de nuestros pacientes no necesitan transfusión de sangre. 

En el caso de fumar, debe cesar el hábito porque facilita el manejo anestésico, los pacientes fumadores tienen más complicaciones respecto a los fumadores en los procedimientos anestésicos.

Es recomendable la realización de ejercicio de intensidad moderada antes de cualquier intervención, salvo contraindicación específica, como puede ser caminar al menos 60 minutos al día.

¿Cómo es la preparación previa a la intervención?

Alimentos y medicamentos

En la preparación para una colecistectomía, el cirujano puede pedirte que hagas lo siguiente:

  • No comas nada antes de la cirugía. Puedes beber un sorbo de agua con tus medicamentos, pero evita comer y beber al menos seis horas antes de la cirugía.
  • Suspende ciertos medicamentos y suplementos.Habla con el médico sobre todos los medicamentos y suplementos que tomes. Continúa tomando la mayoría de los medicamentos según la indicación médica. Tu médico puede pedirte que suspendas ciertos medicamentos y suplementos porque pueden aumentar el riesgo de sangrado.
  • Beber una solución para limpiar el intestino. Es posible que el médico te recete una solución laxante para que mezcles con agua en casa. Bebe la solución durante un período de varias horas, de acuerdo con las indicaciones. La solución provoca diarrea para ayudarte a vaciar el colon. El médico también puede recomendar que te realices enemas.

No siempre es posible prepararse para una resección de recto. Por ejemplo, si necesitas una cirugía de recto de urgencia por una obstrucción o perforación en el intestino, tal vez no tengas tiempo para prepararte.

Ropa y elementos personales

Lleva tus elementos personales, como el cepillo de dientes, ropa cómoda y libros o revistas para pasar el tiempo mientras permanezca ingresado.

Otras precauciones

Antes de ingresar al hospital, habla con un familiar o con un amigo sobre la hospitalización y sobre la ayuda que podrías necesitar al volver a casa. Necesitará la ayuda de alguien durante las dos primeras semanas después del alta del hospital. El médico y el equipo de tratamiento podrían darte instrucciones que deberás seguir durante la recuperación, al volver a casa.

La mañana de la cirugía, te presentarás en la recepción del hospital y te registrarás siendo trasladado a tu habitación. El personal de enfermería y los miembros del hospital confirmarán tu nombre, tu fecha de nacimiento, el procedimiento y el cirujano. Luego tendrás que ponerte una bata quirúrgica para prepararte para la cirugía.

¿Cómo es la cirugía que se realiza? (tipo de incisión, resección, tipo de drenaje, anestesia)

Antes de la intervención

Una resección de recto se realiza con anestesia general, por lo que no estarás consciente durante el procedimiento. Los medicamentos anestésicos se administran por vía intravenosa en el brazo. Una vez que los medicamentos surtan efecto, el equipo de atención médica insertará un tubo por la garganta para ayudarte a respirar, colocarán una sonda para controlar tu orina, un tubo en tu estómago a través de la nariz y pondrán vías en tu cuello y muñeca para administrar fármacos y conocer tu función cardíaca.

Durante el procedimiento

Dependiendo de tu situación, el cirujano te recomendará uno de dos enfoques quirúrgicos:

  • Resección de recto abierta.En la cirugía abierta se hace una incisión más larga en el abdomen para acceder al recto. El cirujano usa las herramientas quirúrgicas para liberar el recto del tejido que lo rodea y corta una parte del recto o todo el recto.
  • Reseccción de recto laparoscópica.En la resección laparoscópica, también llamada «cirugía mínimamente invasiva», se hacen varias incisiones pequeñas en el abdomen. El cirujano introduce una cámara de video diminuta a través de una incisión y determinadas herramientas quirúrgicas especiales a través de las demás incisiones.

El cirujano observa una pantalla de video en el quirófano mientras se utilizan las herramientas para liberar al colon del tejido que lo rodea. A continuación, se extrae el recto a través de una pequeña incisión en el abdomen.

La cirugía laparoscópica alivia el dolor y reduce el tiempo de recuperación después de la cirugía. Pero no todas las personas son candidatas para este procedimiento. Además, en algunas situaciones, es posible que la operación comience como una resección de recto laparoscópica, pero las circunstancias pueden exigir que el equipo quirúrgico la transforme en una cirugía abierta.

Las operaciones utilizadas para tratar el cáncer del recto incluyen las siguientes:

  • Extirpar cánceres muy pequeños del interior del recto.Los cánceres del recto muy pequeños pueden extraerse utilizando un colonoscopio u otro tipo de endoscopio especializado que se inserta a través del ano (escisión local transanal). Se pueden pasar herramientas quirúrgicas para eliminar el cáncer y parte del tejido sano a su alrededor.

Este procedimiento puede ser una opción si tu cáncer es pequeño y es poco probable que se extienda a los ganglios linfáticos cercanos. Si mediante un análisis de laboratorio se determina que las células cancerosas son agresivas o que tienen más probabilidades de diseminarse a los ganglios linfáticos, tu cirujano puede recomendar una cirugía adicional.

  • Extirpar todo o parte del recto.Los cánceres del recto más grandes que están lo suficientemente lejos del canal anal pueden ser extirpados en un procedimiento (resección anterior baja) que elimina todo o parte del recto. También se extirpan el tejido y los ganglios linfáticos cercanos. Este procedimiento preserva el ano para que los desechos puedan salir del cuerpo normalmente.

La forma en que se realiza el procedimiento depende de la ubicación del cáncer. Si el cáncer afecta la parte superior del recto, esa parte del recto se extirpa y luego el colon se conecta con el resto del recto (anastomosis colorrectal). Se puede extirpar todo el recto si el cáncer está localizado en la parte inferior. El colon, con forma de bolsa, se une al ano (anastomosis coloanal).

  • Extirpar el recto y el ano.En el caso de los cánceres del recto que se localizan cerca del ano, puede que no sea posible extirpar completamente el cáncer sin dañar los músculos que controlan las deposiciones. En estas situaciones, los cirujanos pueden recomendar una operación llamada resección abdominoperineal para extirpar el recto, el ano y parte del colon, así como los tejidos y los ganglios linfáticos cercanos.

El cirujano crea una abertura en el abdomen y une el colon restante (colostomía). Los desechos salen de tu cuerpo por la abertura y se acumulan en una bolsa que se adhiere a tu abdomen.

En ocasiones es necesario colocar un tubo o drenaje en el interior del abdomen con salida a través de la piel para permitir el vertido de líquido proveniente de la zona donde estaba el ganglio. Este tubo se retirará antes del alta a domicilio.

¿Qué pasa después de la cirugía?

Tras la cirugía el paciente va despertando lentamente de los efectos de los fármacos anestésicos por lo que puede tener sensación de no recordar el proceso. Se encontrará durante un periodo corto de tiempo en un área llamada recuperación postanestésica o Unidad de Cuidados Intensivos para una mayor vigilancia si tu situación lo requiere. Posteriormente serás trasladado a tu habitación. 

¿Cómo es la recuperación en el hospital?

Es posible la sensación de náuseas o dolor abdominal tras la intervención pero serán controlados con la medicación pautada. Pasadas unas 24 horas comenzará con la ingesta de líquidos y a continuación alimentos sólidos en los siguientes días. Recomendamos sentarse y comenzar a caminar pasadas unas 24 horas de la intervención.  La sonda que está introducida en tu vejiga será retirada en 1 o 2 días. En todo momento estarás supervisado y ayudado por personal de enfermería.

Si finalmente el cirujano ha realizado un estoma, recibirás tú y tu acompañante la información y adiestramiento necesario para su manejo.

Si tu cirugía evoluciona en planta sin ninguna incidencia permanecerás ingresado alrededor de 7 días.

¿Cómo es la recuperación en casa?

Nuestra premisa es ser activo en la recuperación. Por ello animamos al paciente a la deambulación diaria, recomendamos caminar al menos 60 minutos cada día tanto en el interior como el exterior de casa. Siempre se deben evitar los esfuerzos físicos de importancia que puedan condicionar la cicatrización de las heridas.

Al alta a domicilio se te prescribirá medicación para que te encuentres lo más confortable. Reanudarás tu medicación previa siguiendo las recomendaciones del cirujano, ya que algún fármaco puede no recomendarse en los primeros días tras la cirugía. Normalmente se indica la toma de calmantes para el control del dolor y la inyección de heparina para evitar la aparición de trombos en tus piernas.

En relación con la alimentación, recomendamos la primera semana dieta blanda y evitar comidas copiosas. Posteriormente se reintroducirá de forma progresiva todo tipo de alimento, siendo fundamental los ricos en fibra como las verduras y fruta. Debes estar bien hidratado por lo que te recomendamos que ingieras al menos 1,5 litros de líquidos sin gas.  Ocasionalmente puede aparecer diarrea que suele durar unos días o alguna semana en relación con la nueva situación del aparato digestivo.

Podrá mojar sus heridas cuando se asee y a continuación secar suavemente con aplicación de cualquier antiséptico (clorhexidina, povidona yodada, cristalmina…). Dichas heridas deberán ser evaluadas por enfermería en torno a los 7 y 10 días tras la cirugía.

Si se te ha realizado una abertura del intestino a tu pared abdominal te facilitaremos el contacto con una enfermera especializada (estomaterapeuta) en el manejo del estoma que te ayudará y resolverá todo tipo de dudas.

La recuperación prácticamente total puede llevar aproximadamente entre tres y cuatro semanas en la colectomía laparoscópica. Sin embargo, en la colectomía abierta, una vez en el hogar, la recuperación total puede llevar de cuatro a seis semanas. Dependerá de tu estado físico antes de la cirugía y de la complejidad de la operación.

¿Cuáles son los riesgos de la resección de recto?

Lo normal es que tu intervención curse sin incidencias pero debes conocer las potenciales complicaciones.

Riesgos poco graves y frecuentes: Infección o sangrado de la herida, retención aguda de orina, flebitis, aumento del número de deposiciones. Dolor prolongado en la zona de la operación. Por la cirugía laparoscópica puede aparecer extensión del gas al tejido subcutáneo u otras zonas y dolores referidos, habitualmente al hombro.

Riesgos poco frecuentes y graves: Fístula de la anastomosis por alteración en la cicatrización que en la mayoría de los casos se resuelve con tratamiento médico (medicamentos, sueros, etc.), pero que a veces precisa intervención con la realización de un ano artificial. Sangrado o infección intraabdominal. Obstrucción intestinal. Disfunciones sexuales que pueden suponer impotencia. Alteración de la continencia a gases e incluso a heces. Reproducción de la enfermedad. Por la cirugía laparoscópica puede haber lesiones vasculares, lesiones de órganos vecinos, embolia gaseosa y neumotórax.

Estas complicaciones habitualmente se resuelven con tratamiento médico (medicamentos, sueros, etc.), pero pueden llegar a requerir una reintervención, generalmente de urgencia, y excepcionalmente puede producirse la muerte.

El riesgo de sufrir complicaciones depende de tu estado general de salud y del motivo por el cual te sometes a una resección de recto.

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